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Intenta no respirar.


Luis entró timidamente al restaurante como solía hacer de una forma puntual cada día. El chico se sienta en la mesa habitual, la que queda al lado de la ventana y  perpendicular a ella. Se llamaba Mery y jornada tras jornada Luis utilizaba el pretexto de tomar café para poder observarla tranquilamente; el movimiento de sus faldas mientras atiende servicialmente a sus clientes,  como la luz juega con los matices de su iris, la forma con la que ríe, con la que calla, la manera con la que se muerde el labio cada cierto tiempo.. Ese tipo de detalles eran los que completaban el pequeño pero resistente corazón de Luis que tantas veces había sido habatido en numerosas guerras.

En este momento el chico se encontraba totalmente preparado para vociferar las palabras que tanto tiempo había estado guardando en su interior.
Mery se acerca hacia la mesa dando los pequeños saltitos que tanto le caracterizaban, en la mano se podía observar el café con leche que Luis siempre pedía. Lo coloca en la mesa y acto seguido Luis lo tira "accidentalmente". Todo pasa muy rápido, Luis estira el brazo y le coloca una pequeña nota en el bolsillo de atrás, ella se agacha para limpiar el suelo y él disimula.

Luis se toma el café en pequeños sorbitos, cuanto más estirara el momento más podría disfrutar de tal maravillosa obra de arte. Finalmente, el chico deja otra notita encima de la cuenta; en esta se podía leer

"Te quiero"

¿Qué pone en la otra os preguntareis?

"Esta vez no pediré café con leche si no a ti"

1 comentario:

  1. Qué romántico, eso de dejar notitas de papel me encanta :)

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